Una historia construida
despacio, con cuidado
1972 — Ávila
Victorio González funda la empresa en Ávila con la convicción de que los momentos difíciles merecen el mejor trato posible.
Años 90 — Expansión
La empresa crece en la provincia de Ávila. Se incorpora la segunda generación y se amplían las instalaciones.
2010 — Tanatorio propio
Apertura del tanatorio propio. Instalaciones diseñadas para transmitir serenidad y acoger a las familias con dignidad.
Hoy — Madrid
Extendemos nuestra forma de trabajar a Madrid. El mismo equipo, los mismos valores, la misma dedicación.
Cuando Victorio González fundó esta empresa en 1972, no lo hizo pensando en crecer ni en expandirse. Lo hizo porque vio que había una necesidad humana que nadie estaba cubriendo con la delicadeza que merecía. En aquel entonces, los servicios funerarios eran fríos, mecánicos, casi burocráticos. Él quería que fueran otra cosa.
Cincuenta años después, esa idea original sigue siendo el núcleo de todo lo que hacemos. Somos todavía una empresa familiar, con personas reales al otro lado del teléfono, con equipos que conocen sus zonas y las familias a las que sirven.
"En este trabajo no hay lugar para la indiferencia. Cada llamada es una persona en su momento más vulnerable. Merece toda nuestra atención."
En Madrid operamos como lo hemos hecho siempre en Ávila: con proximidad, con transparencia y sin artificios. Cuando una familia nos llama, lo primero que hacemos no es intentar vender nada. Es escuchar.
Los principios que guían
cada una de nuestras decisiones
Estaremos.
Siempre que nos necesite.
No importa la hora. No importa el día. Si su familia necesita ayuda, puede llamarnos.
Madrid — 24h
Respuesta inmediata